Muchas personas hacen testamento, y entonces se quedan "descansando", pues parece que ya tienen todas las cosas en orden para cuando no estén. Y aunque en principio es así, sin embargo, puede haber circunstancias que hagan que el testamento no sea válido, y en tal caso, ¿qué pasa?.¿Se deja con validez la parte que parece que era la clara voluntad del fallecido, y se deja sin efecto solo la parte problemática?, o por el contrario, ¿se anula todo el testamento?. En esta entrada, intentaré explicar, de manera muy breve, qué ocurren en estas situaciones,y cómo evitarlas. 

Como ya sabes, un testamento requiere respetar ciertas formalidades, (escrito de puño y letra si es ológrafo, que la persona tenga capacidad en cualquier caso...). Pues bien, el testamento es nulo,  cuando no se han observado rigurosamente las formalidades prescritas por la ley, o cuando el testador no tenía capacidad al momento de otorgarlo, (por ejemplo, no estaba en su juicio, no entendía lo que estaba haciendo o su alcance...), o porque se hubiera ejercido violencia, engaño, fraude o delegación a un tercero. En este caso, estamos ante nulidad total, nulidad radical. Así de sencillo, y así de duro. De ahí que sea recomendable no hacer testamentos "raros", como el ológrafo o el cerrado, si no es estrictamente necesario, para contar con el "filtro" que puede suponer la intervención del notario, y revisión de tu Abogado.

Pero el testamento también puede dejar de ser válido por voluntad del testador o por el paso del tiempo en determinados tipos de testamentos. 

  • Por voluntad del testador.- efectivamente, el testador puede revocar el testamento en cualquier momento, que es lo que ocurre cuando se hace un "nuevo testamento". En tal caso, se revoca el anterior y se deja sin efecto, y de ahí la importancia de contar siempre con el certificado de últimas voluntades, (qué es el certificado de últimas voluntades y para qué sirve), ya que así sabremos si el testamento que está en nuestro poder es el último testamento válido. En este caso, la revocación puede ser total o parcial, según sea la voluntad del testador, aunque en la práctica, lo normal es que sea total, pues se hace un nuevo testamento repitiendo las disposiciones que se quiere que permanezcan, y se introducen las nuevas que motivan la creación del nuevo testamento. 
  • Por el paso de ciertos plazos.- el testamento puede caducar cuando no se presenta en el plazo prescrito por la ley para determinados tipos de testamentos, (por ejemplo, el ológrafo o el notarial cerrado). 

Pues bien, si el testamento es nulo, es como si no existiera, y por lo tanto, habrán de aplicarse las reglas de la sucesión intestado, el ab intestato, o dicho de otra manera, las reglas de los herederos forzosos, también conocido éste supuesto como "sucesión intestada". 

David Tierno García.

Abogado.

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