Ya he explicado en alguna ocasión que una forma de ahorrar en el impuesto de sucesiones, es haciendo donaciones escalonadas, (cada 3 años), a favor de los herederos, para así beneficiarse de la progresividad del impuesto, y conseguir que el % que nos apliquen sea el menor posible, pues cuando se produce la herencia, ya no se puede escalonar nada, y hay que liquidar por la totalidad del valor de la herencia.  Pero claro, dice el dicho, “Santa rita, lo que se da no se quita”. Y el sentido común, también nos dicta que si hacemos una donación, si relagamos algo, ya no podemos arrepentirnos después. Y aquí viene el problema, que uno se pregunta, ¿pero, y si a mí me hace falta después?, o, ¿y si luego me arrepiento y quiero distribuir la herencia de otra manera?, o ¿y si cuando mi hijo, mi hija, mi… tenga bienes a su nombre, empieza a malgastarlos?, o… Bueno, pues tranquilo, porque donar un bien no significa perderlo para siempre. ¿Cómo?. Pues te lo voy a explicar.

Resulta que en España, está permitida la donación condicional y la donación revocable. Sin ser exhaustivo porque el tema daría para demasiado, resulta que podemos hacer una donación:

  1. Por causa de muerte: es decir, que tú donas ya, y el bien que has donado o regalado ya se puede poner a nombre del beneficiario, y se paga el impuesto de donaciones, de acuerdo al % que corresponde, no a la totalidad de la herencia que recibiría si ya hubiera muerto, sino de acuerdo al valor de lo que has regalado, que será más bajo, y ahí viene el ahorro, pero tú te reservas el derecho de usarlo y de disponer de él mientras vivas. Es como si siguiera siendo tuyo PERO en el Registro de la Propiedad ya está a nombre del beneficiario, y el impuesto ya está pagado, por lo que cuando mueras, ya no entrará en la herencia a ningún efecto, incluyendo el pago de impuestos. Así, mientras no mueras, todo sigue “igual”.
  2. Donación sometida a Reversión: resulta que el art. 641 del Código Civil establece que “podrá establecerse válidamente la reversión a favor del donador para cualquier caso y circunstancias”, lo cual significa que el donante puede reservarse el derecho de deshacer la donación, y que lo que se ha regalado vuelva a su patrimonio.

  3. Donación sometida a carga o condición: es un caso parecido al anterior, porque también da la posibilidad de “deshacer” la donación, pero en este caso, en lugar de quedar a la voluntad del que regala, sin muchas explicaciones, cuando se hace la donación se establece la carga o la condición que se ha de cumplir, y si se incumple, la donación queda sin efecto de manera objetiva, (por ej.,  te lo dono para mientras estés casado, pero si te divorcias, la donación se anula y el piso volverá a ser mío; o te lo dono con la condición de que me lleves a vivir contigo y me cuides hasta que me muera, pero si me hechas o me abandonas, la donación se anula y la casa vuelve a ser mía).

 Ni que decir tiene que todas esas condiciones, cargas y derechos, se inscriben en el Registro de la Propiedad, ¿y para qué?, para que si la persona que ha recibido la donación vende lo que ha recibido a otra persona, ésta no pueda decir que ella no sabía nada de las condiciones y que no tiene que devolver el bien donado. Esto significa dicho de manera más sencilla que, aunque el beneficiario transmita a otra persona lo que ha recibido, el que ha regalado, el donante, puede igualmente recuperar lo que donó.

Así pues, no descartes la donación solamente por el miedo a perder el control, si cuentas con el asesoramiento legal adecuado, esto no tiene porqué ocurrir. Por otra parte, si tú eres quien ha recibido la oferta de que “si cuidas a Fulanito, serás el heredero”, plantéate proponer que mejoren esa oferta mediante una donación “condicional”, para asegurarte de que si tú cumples con tu parte del trato, la otra parte no podrá ir al Notario sin que tú lo sepas, y cambiar su testamento, y cuanto llegue el momento de recoger tu “premio”, te encuentres con que te has quedado sin nada.

 Uno de mis objetivos principales es ayudar a las familias como la tuya a planificar el éxito de la futura transferencia de sus bienes y patrimonio, no solo material, sino también el que no se ve, a sus seres queridos, para que las siguientes generales no pierdan el legado completo de la familia. Contacta con mi oficina en el 957-050-671, o pulsando el botón de más abajo, para programar una reunión en la que podamos sentarnos a hablar, y tener una sesión de “Planificación Familiar de Herencia”, en la que podremos identificar las mejores estrategias para ti y para tu familia, a fin de garantizar que podrás traspasar a los tuyos, no solo tus posesiones materiales, sino también tu legado emocional, espiritual y de amor.

David Tierno García.

Abogado APF

 

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